La hoja de ruta fiscal: Análisis de la reforma tributaria y las 90 medidas estructurales
El presidente Javier Milei anunció un ambicioso paquete de 90 reformas estructurales centradas en una transformación tributaria profunda, diseñada por Luis Caputo, que busca aliviar la asfixia impositiva bajo la estricta e innegociable condición de mantener el equilibrio fiscal. El plan proyecta la eliminación gradual del impuesto al cheque y las retenciones, junto con una reestructuración estratégica en los tributos de mayor recaudación: reducir el Impuesto a las Ganancias corporativo al 25% y unificar las tasas del IVA para, eventualmente, bajarlo a un 18% o 19%. Además, la hoja de ruta contempla impulsar un nuevo pacto fiscal con las provincias para disminuir progresivamente el Impuesto sobre los Ingresos Brutos y las tasas municipales, sentando las bases para un sistema que funcione como verdadero motor del crecimiento económico.

En la reciente apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el presidente Javier Milei delineó un ambicioso plan de 90 reformas estructurales —10 por cada ministerio— con un eje central en la transformación del esquema tributario argentino. El objetivo declarado por el Gobierno es aliviar la carga impositiva para que el sistema funcione como un motor de crecimiento económico. Esta reforma, delineada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, plantea una reestructuración de fondo que se ejecutará bajo la restricción innegociable del equilibrio fiscal.
El fin progresivo del Impuesto al Cheque y las Retenciones
Uno de los pilares de la propuesta oficial es la eliminación de dos de los tributos más distorsivos para la actividad productiva: el impuesto a los débitos y créditos bancarios (conocido como impuesto al cheque) y los derechos de exportación (retenciones). La estrategia no plantea un corte abrupto e inmediato, sino una reducción gradual supeditada a la evolución positiva de los números macroeconómicos. Adicionalmente, el Ejecutivo adelantó el envío de una ley para proteger los derechos de propiedad intelectual de los innovadores en semillas, buscando resguardar el desarrollo del sector agropecuario nacional.
Rediseño profundo en el Impuesto a las Ganancias y el IVA
El plan de Hacienda contempla modificaciones estructurales en los impuestos de mayor recaudación:
- Impuesto a las Ganancias: El objetivo principal es reducir la alícuota para las empresas al 25%, equiparándola a los beneficios impositivos que hoy otorga el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
- Impuesto al Valor Agregado (IVA): La meta inicial es simplificar el gravamen eliminando la multiplicidad de tasas vigentes (actualmente fragmentadas en 10,5%, 21% y 27%) para converger hacia una alícuota uniforme, junto con la eliminación de diversas exenciones. A partir de esa base, el proyecto evalúa reducir la tasa general al 18% o 19%, siempre que el frente fiscal lo permita. En una etapa de mayor consenso político, se propone la implementación de un "IVA dual" o "mochila", un sistema donde una porción de la recaudación sea percibida por la Nación y otra directamente por las provincias.
El Pacto Fiscal: Ingresos Brutos y Coparticipación
Aprovechando la nueva configuración del Congreso, el Gobierno prevé impulsar un nuevo pacto fiscal con las provincias. La intención es detener el aumento sistemático del Impuesto sobre los Ingresos Brutos y la Tasa de Seguridad e Higiene municipal, promoviendo, por el contrario, una curva de descenso gradual.Finalmente, en el horizonte de largo plazo, asoma el debate sobre una nueva Ley de Coparticipación Federal. Esta es una discusión histórica que requiere la unanimidad de todas las jurisdicciones y que, según las proyecciones políticas, quedaría pendiente para una eventual segunda etapa de la administración.
