Constituir una sociedad en Argentina siendo extranjero: lo que tenés que saber
Resumen: constituir una sociedad en Argentina siendo extranjero con DNI permanente es un proceso ágil siempre que se cumplan cuatro pilares básicos: elección de la figura societaria adecuada (la SRL resulta la opción más equilibrada en costo y formalidades), presentación de la documentación esencial (CUIT personal, clave fiscal, capital inicial, domicilio en CABA y designación de autoridad residente), cumplimiento de un cronograma de siete pasos que concluye en unos quince días hábiles (estatuto, firma, depósito de capital, presentación en IGJ, publicación en Boletín Oficial, obtención de CUIT y altas fiscales) y atención a las obligaciones posteriores (rubricación de libros, certificado digital, Convenio Multilateral y declaración de beneficiarios finales).

En B Consultores recibimos todos los días consultas de personas extranjeras que quieren empezar a operar en Argentina. Algunos buscan abrir un restaurante, una tienda online o una oficina comercial. Otros necesitan una estructura societaria para exportar e importar, invertir en bienes inmuebles o expandir una marca internacional. Aunque los proyectos son muy distintos, la primera pregunta casi siempre es la misma: ¿puedo constituir una sociedad en Argentina siendo extranjero?
La respuesta es sí. Argentina permite que el capital sea 100 % extranjero y que los socios de una sociedad sean personas humanas o jurídicas de cualquier nacionalidad. En la práctica, lo importante no es tanto el pasaporte, sino entender cómo funciona cada tipo societario, cuáles son los requisitos formales y tributarios, y cómo organizar el proceso de manera correcta para evitar observaciones de IGJ, AFIP o bancos.
Si sos una persona física extranjera con residencia y DNI argentino, operás prácticamente igual que un ciudadano local. Podés ser socio, gerente o director, abrir cuentas bancarias, tener CUIT y fijar un domicilio fiscal en el país sin mayores restricciones. Es el escenario más simple y directo. En cambio, si no tenés residencia ni DNI, también podés ser socio, pero vas a necesitar identificarte con pasaporte, obtener un CDI ante AFIP si todavía no tenés CUIT o CUIL, y designar un representante local para ciertos trámites. Cuando el socio es una empresa constituida en otro país, puede ser necesario inscribirla previamente en Argentina bajo el artículo 123 de la Ley General de Sociedades para que pueda participar como accionista o socia de una compañía local. En B Consultores analizamos cada caso para definir el camino más eficiente según el país de origen, el tipo de actividad y el modelo de inversión.
Otra pregunta habitual es si se puede constituir una sociedad con un solo socio. En Argentina, la SRL y la SA requieren al menos dos socios, con la única excepción de la Sociedad Anónima Unipersonal (SAU). Si bien la SAU permite un único accionista, está pensada para estructuras corporativas más complejas y tiene mayores exigencias formales que una SRL común. Por eso, en la mayoría de los proyectos que asesoramos recomendamos una SRL tradicional (cuando se busca eficiencia operativa y bajos costos) o una SA clásica (cuando el negocio tiene un perfil más grande, prevé financiamiento o futura incorporación de inversores). Respecto a las SAS, aunque en su momento fueron una herramienta ágil, hoy presentan mayores controles y demoras, por lo que solo las sugerimos en casos muy específicos.
Extranjeros que quieren operar en Argentina suelen evaluar tres caminos: constituir una sociedad local nueva (como SRL o SA), inscribir una sociedad extranjera para participar en una empresa argentina o abrir una sucursal de la casa matriz. Cada opción tiene implicancias contables, fiscales y operativas distintas; por eso estudiamos el tipo de negocio, el volumen de operaciones y la planificación internacional para elegir la estructura más conveniente.
Los requisitos para constituir una sociedad incluyen la identificación de los socios (ya sea con DNI argentino o pasaporte), el domicilio real, el CUIT/CUIL/CDI y, si se trata de personas jurídicas extranjeras, documentación societaria del país de origen con apostilla y traducción. También es necesario fijar un domicilio legal en Argentina y definir un capital social coherente con la actividad. Aunque existan mínimos legales, IGJ suele observar positivamente que el capital sea adecuado para el objeto, ya que forma parte del análisis de sustancia económica.
El proceso formal de constitución incluye la redacción del contrato o estatuto, la presentación ante IGJ o el organismo provincial correspondiente, la inscripción fiscal ante AFIP, la obtención de CUIT y las altas impositivas. Después siguen las inscripciones complementarias, como Ingresos Brutos y habilitaciones específicas según el rubro. También se deben cumplir las obligaciones de identificación del beneficiario final y prevención de lavado.
Muchos extranjeros preguntan si todo el trámite se puede hacer a distancia. En la mayoría de los casos sí: se redacta un poder notarial, se firma ante notario del país de origen, se apostilla y envía a Argentina, y luego el representante local puede completar todo el circuito, incluyendo la constitución, la CUIT y la interacción con organismos. Dependiendo del banco, puede que en algún momento se requiera presencia física para terminar la apertura de cuenta.
La apertura de la cuenta bancaria es un paso clave después de obtener la CUIT. Los bancos solicitan estatuto inscripto, documentación de socios, formularios fiscales y de prevención de lavado. En B Consultores trabajamos habitualmente con Banco Galicia por su agilidad en procesos corporativos y sus herramientas digitales, especialmente útiles para empresas nuevas o inversores extranjeros.
Constituir la sociedad es solo el comienzo. A partir de ahí, la empresa debe cumplir con declaraciones juradas mensuales y anuales, liquidación de IVA, Ganancias, contribuciones, Ingresos Brutos, registración de libros y contabilidad formal. También es importante la gestión laboral si la empresa va a contratar personal. Nuestro servicio integral cubre todas estas etapas: desde la constitución legal, pasando por la organización contable y fiscal, hasta el acompañamiento mensual.
Entre las preguntas frecuentes, suele aparecer si todos los socios pueden ser no residentes (sí), si es obligatorio viajar (no siempre), cuánto demora el proceso (depende de la jurisdicción, la calidad de la documentación y el tipo de estructura) y si la sociedad puede utilizarse para invertir en inmuebles o realizar comercio exterior (sí, siempre que el objeto social y los registros impositivos estén correctamente configurados).
Si estás pensando en emprender, invertir o expandir tu negocio en Argentina, ya sea mediante una SRL, una SA, una sucursal o la participación de una sociedad extranjera, en B Consultores te acompañamos en cada paso. Nos enfocamos en que entiendas exactamente qué estás firmando, cuáles son las implicancias fiscales y cómo estructurar tu proyecto para minimizar riesgos y comenzar a operar con solidez.
